
Felipe Zarza: la historia detrás de Crear Patrimonio
De comenzar desde cero, con una deuda de más de US$50.000 y trabajando por el salario mínimo, a construir una vida basada en la inversión, los mercados financieros y la creación de patrimonio a largo plazo.
Indice
¿Quién es Felipe Zarza?
Felipe Zarza es el fundador de Crear Patrimonio, una plataforma de educación financiera e inversiones enfocada en ayudar a las personas a comprender mejor el dinero, los mercados financieros y la construcción de patrimonio a largo plazo.
Su experiencia en los mercados nació desde una situación poco convencional. Después de atravesar la quiebra de un pequeño negocio, quedar con una deuda superior a US$50.000 y emigrar a Chile para comenzar nuevamente desde cero, comenzó a estudiar de forma autodidacta sobre inversiones, acciones, ETF, dividendos, trading y mercados financieros.
Después de cometer errores y sufrir pérdidas durante sus primeros años, profundizó sus conocimientos en análisis fundamental, valoración de empresas, estados financieros, flujo de caja, deuda, rentabilidad, ventajas competitivas, dividendos, recompras de acciones, acción del precio y gestión del riesgo.
Actualmente comparte sus experiencias y aprendizajes a través de Crear Patrimonio con una filosofía basada en educación, disciplina, gestión del riesgo, inversión y visión de largo plazo, evitando las promesas de riqueza rápida y las fórmulas mágicas.
Su objetivo es ayudar a más personas a aprender a crear, proteger y hacer crecer su patrimonio.
Mi historia no comenzó con una gran fortuna, una carrera universitaria ni una cartera de inversiones.
Comenzó después de perderlo prácticamente todo, emigrar a otro país, trabajar en empleos que apenas alcanzaban para sobrevivir y aprender, desde cero, cómo funciona realmente el dinero y cómo construir patrimonio.
Hoy comparto ese aprendizaje a través de Crear Patrimonio con una misión muy sencilla: demostrar que aprender sobre dinero, ahorrar e invertir a largo plazo puede cambiar completamente el rumbo de una vida.
Pero antes de hablar de inversiones, hay una historia que contar.
Porque Crear Patrimonio no nació desde una oficina, una universidad o una gran fortuna.
Nació desde el fracaso.
Desde las deudas.
Desde la necesidad.
Y desde la decisión de volver a empezar.
¿Quién es Felipe Zarza?
Soy Felipe Zarza.
Mi historia con el dinero y las inversiones no comenzó teniendo capital, contactos, una educación financiera privilegiada o una carrera universitaria.
Comenzó precisamente al revés.
Durante una etapa de mi vida tuve un pequeño negocio gastronómico que terminó quebrando. El cierre del negocio significó perder prácticamente todo lo que había construido y quedar con una deuda superior a 50.000 dólares.
Fue uno de los momentos más difíciles de mi vida.
Pero también fue el comienzo de una transformación.
Cuando la situación en Argentina se volvió cada vez más complicada y las fronteras comenzaron a abrirse nuevamente después de la pandemia, tomé una de las decisiones más importantes de mi vida: emigrar a Chile y comenzar nuevamente desde cero.
Emigrar a Chile y empezar desde cero
No llegué a Chile con una gran cantidad de dinero.
No tenía una empresa esperándome.
No tenía grandes inversiones.
No tenía una red de contactos que me garantizara un buen trabajo.
Durante mis primeros tiempos incluso estuve en una situación migratoria irregular y tuve que enfrentar una realidad completamente diferente a la que había conocido.
Tenía que trabajar.
Y trabajé de lo que pude.
Una de mis primeras experiencias fue en invernaderos y cultivos de hortalizas, en espacios donde las temperaturas podían llegar aproximadamente a los 50 °C.
Era un trabajo físicamente agotador.
Hubo momentos de hambre.
Momentos de incertidumbre.
Momentos en los que no sabía exactamente cómo iba a salir adelante.
Pero mientras trabajaba para sobrevivir, comencé a estudiar algo que terminaría cambiando mi vida:
los mercados financieros.
Mientras trabajaba, aprendía sobre dinero
Empecé a estudiar sobre ahorro, inversiones, ETF, acciones y trading.
Al principio pensé que los mercados financieros podían ser un camino relativamente rápido para recuperar mi situación.
Me equivoqué.
Y cometí muchos errores.
Perdí dinero.
Utilicé apalancamiento sin comprender realmente sus consecuencias.
Seguí consejos de personas que se presentaban como expertos.
Compré cursos que prometían mucho y enseñaban poco.
Y aprendí por las malas que en los mercados financieros la confianza sin conocimiento puede ser extremadamente costosa.
Cada pérdida me obligaba a hacerme una pregunta:
¿qué estoy haciendo mal?
En lugar de abandonar, decidí estudiar todavía más.
El momento en que cambió mi forma de invertir
Poco a poco dejé de buscar la próxima operación que pudiera hacerme ganar dinero rápidamente.
Empecé a intentar comprender el funcionamiento real de los negocios y de los mercados.
Me obsesioné con aprender.
Estudié análisis fundamental, estados financieros, márgenes, deuda, flujo de caja, rentabilidad, valoración, ventajas competitivas, crecimiento, dividendos, recompras de acciones y asignación de capital.
También estudié el comportamiento del precio y la acción del precio para comprender mejor los movimientos del mercado y las oportunidades.
Con el tiempo entendí que invertir no consiste simplemente en comprar algo esperando que suba.
Invertir implica entender qué estás comprando.
Entender el negocio.
Analizar sus números.
Evaluar sus riesgos.
Determinar cuánto estás dispuesto a pagar.
Y tener la paciencia suficiente para permitir que una buena inversión se desarrolle durante años.
Un dólar a la vez
Mi capacidad para invertir inicialmente era muy limitada.
Por eso empecé poco a poco.
Dólar a dólar.
Aporte a aporte.
Mientras reconstruía mi vida, también trataba de reconstruir mi patrimonio.
Cada vez que podía ahorrar algo, intentaba destinar una parte al mercado.
No tenía grandes capitales.
No tenía una herencia.
No tenía millones para comenzar.
Tenía algo mucho más sencillo:
disciplina y tiempo.
Durante años prioricé construir mi capital por encima de gastar dinero en cosas que no consideraba importantes para mis objetivos.
No necesitaba grandes viajes.
No necesitaba gastar constantemente en fiestas o entretenimiento.
Quería que una parte cada vez mayor de mi dinero comenzara a trabajar para mí.
Mi filosofía de inversión
Con los años, mi forma de invertir cambió completamente.
Hoy no busco simplemente encontrar activos que puedan subir de precio. Busco entender qué estoy comprando, cuánto vale, qué riesgos existen y qué posibilidades tengo de obtener un buen resultado a largo plazo.
Mi filosofía se basa en varios principios.
1. Entender antes de invertir
Nunca quiero invertir en algo que no comprenda.
Antes de comprar una acción intento entender el negocio, cómo genera dinero, cuáles son sus principales fuentes de ingresos, cuáles son sus ventajas competitivas y qué riesgos pueden afectar su futuro.
2. El precio también importa
Una excelente empresa puede ser una mala inversión si se compra a un precio demasiado elevado.
Por eso considero fundamental estudiar la valoración y comparar el precio que el mercado está asignando a una empresa con lo que considero razonable pagar por ella.
3. Pensar como propietario
Cuando compro una acción, intento recordar que no estoy simplemente comprando un símbolo que aparece en una pantalla.
Estoy adquiriendo una participación en una empresa real.
Por eso presto atención a factores como crecimiento, rentabilidad, deuda, flujo de caja, márgenes, ventajas competitivas y capacidad de generar valor para sus accionistas.
4. Gestionar el riesgo
Aprendí esta lección de la manera más difícil.
No existe una inversión sin riesgo.
Por eso considero que proteger el capital y controlar cuánto riesgo se asume es tan importante como buscar rentabilidad.
Una buena estrategia no consiste solamente en saber cuánto puedes ganar.
También consiste en saber cuánto puedes perder y qué consecuencias tendría esa pérdida.
5. Pensar a largo plazo
Mi objetivo no es intentar adivinar qué hará el mercado mañana.
Prefiero construir posiciones en activos que considere atractivos y darles tiempo para desarrollar su potencial.
El tiempo, la disciplina y la reinversión pueden convertirse en aliados muy poderosos.
6. Buscar negocios de calidad
Me interesan especialmente empresas que puedan mantener ventajas competitivas durante largos períodos, generar buenos niveles de rentabilidad y tener capacidad para crecer y devolver capital a sus accionistas.
No todas las empresas tienen las mismas características y no todas las oportunidades merecen nuestro dinero.
7. Los dividendos son una herramienta, no una garantía
Los dividendos pueden convertirse en una fuente interesante de ingresos para un inversor de largo plazo, pero nunca deberían analizarse únicamente por su porcentaje de rentabilidad.
También es necesario estudiar la capacidad de la empresa para generar efectivo, mantener el dividendo y seguir creciendo.
8. Seguir aprendiendo
Los mercados cambian constantemente.
Las empresas cambian.
La economía cambia.
La tecnología cambia.
Y los inversores también debemos cambiar.
Por eso sigo estudiando y analizando continuamente.
No considero que haber aprendido algo ayer signifique que hoy ya tenga todas las respuestas.
Mi objetivo no es predecir el futuro. Es estar preparado para tomar mejores decisiones cuando aparezcan oportunidades.
Lo que quiero construir con Crear Patrimonio
Crear Patrimonio comenzó como una idea nacida de mi propia experiencia, pero mi intención es que se convierta en mucho más que una página personal.
Quiero construir una plataforma donde cualquier persona pueda aprender sobre dinero, inversiones y mercados financieros de una manera clara, práctica y sin falsas promesas.
Quiero que una persona que nunca haya invertido pueda entrar y entender por dónde comenzar.
Que alguien que ya invierte pueda encontrar nuevas herramientas para analizar empresas y oportunidades.
Que alguien interesado en acciones pueda aprender a estudiar un negocio antes de comprarlo.
Que alguien interesado en ETF pueda comprender qué está comprando.
Que quien busque ingresos mediante dividendos pueda aprender a analizar la calidad y sostenibilidad de esas distribuciones.
Y que quien quiera hacer trading entienda que gestionar el riesgo es tan importante como buscar una oportunidad.
Mi intención es construir una comunidad de personas que entiendan que el patrimonio no se crea de la noche a la mañana.
Se crea con conocimiento.
Con disciplina.
Con ahorro.
Con buenas decisiones.
Con tiempo.
Y, sobre todo, con constancia.
Quiero hablar de las cosas que normalmente no se cuentan
No quiero mostrar únicamente las inversiones que salen bien.
Quiero hablar también de las que salen mal.
De las empresas que decepcionan.
De las pérdidas.
De los errores de valoración.
De los excesos del mercado.
De las burbujas.
De las crisis.
De las decisiones equivocadas.
Porque considero que una educación financiera honesta tiene que mostrar tanto las oportunidades como los riesgos.
Quiero que Crear Patrimonio sea una comunidad
Mi objetivo no es que las personas simplemente consuman contenido.
Quiero que aprendan.
Que hagan preguntas.
Que investiguen.
Que comparen.
Que desarrollen criterio propio.
Que con el tiempo necesiten cada vez menos depender de opiniones externas para tomar sus propias decisiones financieras.
Porque para mí, el verdadero éxito de Crear Patrimonio no será tener millones de seguidores.
Será que una persona pueda decir:
“Gracias a lo que aprendí aquí, hoy entiendo mejor mi dinero y estoy construyendo algo para mi futuro.”
Ese es el tipo de impacto que quiero generar.
Y este proyecto recién comienza.
De buscar dinero rápido a construir patrimonio
Mi filosofía fue cambiando.
Dejé de perseguir resultados rápidos y empecé a pensar a largo plazo.
Comencé a concentrarme principalmente en empresas sólidas, negocios que pudiera entender y activos que pudieran generar valor durante muchos años.
Los dividendos también adquirieron una importancia especial dentro de mi estrategia.
La posibilidad de construir una cartera de activos que pudiera producir ingresos y, al mismo tiempo, seguir creciendo a largo plazo cambió por completo mi forma de ver el dinero.
Entendí que el objetivo no era simplemente ganar dinero.
El objetivo era construir patrimonio.
“No busco la inversión perfecta. Busco tomar decisiones cada vez mejores.”
Lo que aprendí de mis errores
Una de las partes más importantes de mi historia no son las inversiones que salieron bien.
Son las que salieron mal.
Cuando empecé en los mercados financieros cometí muchos errores.
Pensé que podía ganar dinero rápidamente.
Confié demasiado en personas que se presentaban como expertos.
Compré cursos esperando encontrar una fórmula que me permitiera obtener resultados rápidos.
Utilicé apalancamiento sin comprender completamente el riesgo que estaba asumiendo.
Y perdí dinero.
En algunos momentos, incluso después de haber perdido, quería recuperar rápidamente lo que había perdido.
Ese pensamiento solamente podía llevarme a cometer nuevos errores.
Con el tiempo entendí que uno de los mayores peligros para un inversor no siempre está en el mercado.
Muchas veces está en su propia forma de pensar.
Aprendí que el exceso de confianza puede ser peligroso
Cuando ganas algunas operaciones puedes comenzar a pensar que has descubierto una fórmula.
El mercado rápidamente puede encargarse de demostrarte lo contrario.
Aprendí a respetar la incertidumbre y a entender que ninguna estrategia funciona siempre.
Aprendí que el apalancamiento amplifica tanto las ganancias como las pérdidas
Al principio veía el apalancamiento principalmente como una herramienta para aumentar mis resultados.
Después de experimentar pérdidas, entendí que también puede acelerar enormemente la destrucción del capital cuando se utiliza sin una gestión adecuada del riesgo.
Hoy considero que comprender el riesgo debe estar antes que buscar rentabilidad.
Aprendí a desconfiar de las promesas demasiado buenas
Con el tiempo aprendí que si alguien necesita convencerte de que ganar dinero es fácil, probablemente no te está mostrando toda la realidad.
Los mercados tienen incertidumbre.
Las inversiones tienen riesgos.
Las empresas pueden equivocarse.
Las economías pueden entrar en crisis.
Los precios pueden caer.
No existe una rentabilidad garantizada.
Aprendí que estudiar vale más que seguir señales
Durante mis primeros años buscaba respuestas.
Con el tiempo entendí que necesitaba aprender a encontrar las respuestas por mí mismo.
Por eso empecé a estudiar las empresas, sus estados financieros, sus resultados, su deuda, sus flujos de caja, sus ventajas competitivas y sus valoraciones.
Quería depender cada vez menos de las opiniones de otras personas.
Aprendí que perder dinero también puede enseñar
Una pérdida no significa necesariamente que todo haya sido inútil.
Puede mostrarte un error que necesitas corregir.
Puede enseñarte cuánto riesgo realmente puedes tolerar.
Puede obligarte a estudiar.
Puede cambiar tu manera de tomar decisiones.
Eso fue exactamente lo que ocurrió conmigo.
No estoy orgulloso de haber perdido dinero.
Pero sí estoy agradecido por las lecciones que esas pérdidas me obligaron a aprender.
Porque muchas de las reglas que sigo hoy nacieron precisamente de los errores que cometí ayer.
Y por eso una de las cosas que más quiero compartir a través de Crear Patrimonio es también aquello que me habría gustado escuchar cuando comencé:
No necesitas aprender solamente de tus éxitos. También puedes aprender de tus errores y de los errores de otros.
“Algunas de las lecciones financieras más importantes de mi vida las pagué con dinero real.”
De mi historia a una misión
Durante mucho tiempo pensé que mi objetivo era simplemente mejorar mi propia situación financiera.
Salir de las deudas.
Construir capital.
Tener una vivienda.
Tener tranquilidad.
Poder darle una mejor vida a mi familia.
Pero con el tiempo entendí que había algo más que quería hacer.
Quería compartir lo que había aprendido.
Porque cuando yo empecé, muchas de las cosas que hoy considero fundamentales nadie me las había explicado.
No sabía cómo analizar correctamente una empresa.
No entendía realmente el riesgo del apalancamiento.
No sabía distinguir entre una buena inversión y una simple oportunidad especulativa.
Tampoco sabía cuánto podía costar seguir a alguien que prometía resultados extraordinarios sin explicar realmente los riesgos.
Tuve que descubrir muchas de esas respuestas después de equivocarme.
Y pensé:
¿Cuánto tiempo, dinero y frustración podría ahorrarse una persona si alguien le explicara estas cosas correctamente desde el principio?
Esa pregunta terminó dando origen a Crear Patrimonio.
No quiero construir una comunidad basada en la ilusión de hacerse rico rápidamente.
Quiero construir una comunidad basada en conocimiento.
Quiero que una persona pueda llegar aquí y aprender algo que le resulte útil durante los próximos diez, veinte o treinta años.
Quiero hablar de inversiones, pero también de los errores que pueden destruir una cartera.
Quiero hablar de oportunidades, pero también de riesgos.
Quiero hablar de rentabilidad, pero también de valoración.
Quiero hablar de crecimiento, pero también de deuda y flujo de caja.
Quiero hablar de dividendos, pero también de la calidad y sostenibilidad del negocio que los genera.
Y quiero hablar de trading sin convertirlo en una promesa de dinero fácil.
Mi objetivo no es decirle a alguien qué comprar y esperar que simplemente confíe en mí.
Quiero enseñarle a pensar por sí mismo.
A analizar.
A cuestionar.
A entender.
A tomar decisiones con mayor información.
Porque considero que la verdadera educación financiera no consiste en depender eternamente de otra persona.
Consiste en desarrollar las herramientas necesarias para tomar mejores decisiones por cuenta propia.
Crear Patrimonio es más que una página de inversiones
Crear Patrimonio nació a partir de una experiencia personal, pero quiero que se convierta en algo mucho más grande que mi propia historia.
Quiero crear una comunidad de personas que compartan una misma intención:
mejorar su relación con el dinero y construir patrimonio a largo plazo.
No importa desde dónde comiencen.
No importa cuánto dinero tengan hoy.
No importa si nunca han comprado una acción.
No importa si están empezando a ahorrar.
Todos tenemos un punto de partida.
Y todos podemos aprender.
Ese es el propósito de Crear Patrimonio.
Convertir conocimiento en decisiones.
Convertir decisiones en hábitos.
Y convertir hábitos sostenidos en patrimonio.
Del salario mínimo a una vida construida mediante inversiones
Después de trabajar en distintas actividades, también pasé por un período trabajando en un estacionamiento, con ingresos cercanos al salario mínimo legal en Chile.
Era un salario que apenas permitía cubrir las necesidades básicas y el arriendo.
Pero mientras trabajaba, seguía estudiando.
Y seguía invirtiendo cuando podía.
Con el paso del tiempo, el capital comenzó a crecer.
Las experiencias comenzaron a acumularse.
Los errores comenzaron a convertirse en conocimiento.
Y el dinero que inicialmente parecía demasiado pequeño para hacer una diferencia empezó a convertirse en algo mucho más grande gracias al ahorro, la disciplina, la inversión y el tiempo.
Hoy mi situación es completamente diferente de aquella que tenía cuando llegué a Chile.
Actualmente, mi principal fuente de ingresos está relacionada con mis inversiones, dividendos y resultados obtenidos en los mercados financieros.
Pero para mí, el verdadero logro no es simplemente cuánto dinero tengo.
El verdadero logro es haber construido una vida que años atrás parecía imposible.
La vida que alguna vez parecía imposible
Hoy tengo una casa de dos pisos con garaje para tres autos, ubicada prácticamente frente al mar y con vistas al horizonte.
Tengo una esposa a la que amo.
Tengo una hija hermosa.
Y tengo una vida que hace años no sabía si algún día podría conseguir.
Cada vez que miro el mar desde mi casa, recuerdo aquel período en el que estaba trabajando bajo temperaturas extremas, preocupado por llegar a fin de mes y sin saber cómo reconstruiría mi vida.
Por eso nunca quiero olvidar de dónde vengo.
Porque mi historia no comenzó con patrimonio.
Comenzó con pérdidas.
Una historia académica diferente
Tampoco tengo una historia académica tradicional.
No estudié una carrera universitaria.
Durante muchos años mi principal educación fue autodidacta.
Libros.
Mercados.
Estados financieros.
Experiencia.
Errores.
Horas y horas de estudio.
Y, finalmente, en 2025 terminé mis estudios secundarios de manera online.
Eso también forma parte de mi historia.
No considero que una persona necesite necesariamente una educación universitaria para aprender sobre dinero, invertir o construir una vida mejor.
Pero sí considero indispensable desarrollar algo que considero todavía más importante:
la capacidad de aprender continuamente.
Lo que aprendí después de perder dinero
Una de las cosas que más me marcó fue descubrir que muchos principiantes entran a los mercados financieros buscando exactamente lo mismo que yo buscaba al principio:
dinero rápido.
Eso los puede llevar a asumir riesgos que no comprenden, utilizar apalancamiento excesivo o seguir promesas de rentabilidades extraordinarias.
Yo también cometí esos errores.
Por eso Crear Patrimonio no está construido alrededor de promesas de hacerse rico rápidamente.
No creo en fórmulas mágicas.
No creo en rentabilidades garantizadas.
No creo que exista una operación que pueda convertir a una persona en millonaria de la noche a la mañana.
Creo en algo mucho más sencillo:
educación, disciplina, gestión del riesgo, inversión inteligente, paciencia y tiempo.
¿Por qué existe Crear Patrimonio?
Crear Patrimonio nació de mi propia experiencia.
Nació después de quebrar.
Después de endeudarme.
Después de emigrar.
Después de trabajar en condiciones muy difíciles.
Después de pasar hambre.
Después de cobrar salarios que apenas alcanzaban para sobrevivir.
Después de perder dinero en los mercados.
Después de comprar cursos que no cumplieron lo que prometían.
Después de estudiar durante años.
Y después de descubrir que sí era posible cambiar completamente una situación financiera.
Por eso decidí crear CrearPatrimonio.com.
Quiero compartir lo que he aprendido sobre inversiones, acciones, ETF, dividendos, análisis fundamental, mercados financieros y construcción de patrimonio.
Pero también quiero hablar de algo que muchas veces se deja fuera:
los errores.
Porque alguien que está comenzando puede aprender muchísimo más rápido cuando conoce los errores que otros ya cometieron.
Mi objetivo con Crear Patrimonio
Quiero que Crear Patrimonio sea un lugar donde una persona pueda aprender a comprender mejor su dinero y sus inversiones.
Una persona que nunca ha invertido.
Una persona que piensa que necesita muchísimo dinero para comenzar.
Una persona que quiere aprender sobre acciones.
Una persona interesada en ETF.
Una persona que quiere construir ingresos mediante dividendos.
Una persona que quiere entender mejor el mercado.
Una persona que simplemente quiere dejar de vivir financieramente al día.
No importa desde dónde parta.
Porque yo sé lo que significa empezar desde abajo.
No importa dónde comienzas
Una de las ideas que más quiero transmitir a través de Crear Patrimonio es que el punto de partida no necesariamente determina el punto de llegada.
Quizás alguien pueda comenzar con miles de dólares.
Otra persona con cien.
Otra con diez.
Y quizás alguien hoy no pueda invertir absolutamente nada.
Eso no significa que no pueda comenzar.
Puede comenzar aprendiendo.
Puede comenzar ahorrando.
Puede comenzar entendiendo sus gastos.
Puede comenzar eliminando malas deudas.
Puede comenzar estudiando cómo funcionan las empresas y los mercados.
Puede comenzar construyendo hábitos.
Y cuando tenga la oportunidad, puede comenzar a invertir.
El patrimonio no aparece de la noche a la mañana.
Se construye poco a poco.
Dólar a dólar.
Decisión a decisión.
Año tras año.
La riqueza también tiene un propósito
Mi experiencia personal también cambió mi manera de entender la riqueza.
Sé lo que significa pasar necesidades.
Sé lo que significa preocuparse por conseguir comida.
Sé lo que significa tener muy poco.
Por eso considero que el dinero también debe tener un propósito más grande que nosotros mismos.
Una parte importante de mis ganancias la destino a apoyar fundaciones y organizaciones que ayudan a personas que están atravesando situaciones difíciles.
Creo profundamente que, cuando una persona tiene la posibilidad de ayudar, debería hacerlo.
No importa cuánto.
No importa qué organización elija.
No importa si el aporte es grande o pequeño.
Siempre existe alguien que necesita ayuda.
Y después de haber experimentado personalmente lo que significa estar en una situación económica muy difícil, para mí esto no es solamente una idea.
Es una responsabilidad personal.
Felipe Zarza y Crear Patrimonio
Mi nombre es Felipe Zarza y soy el fundador de Crear Patrimonio.
No pretendo presentarme como alguien que siempre tuvo todas las respuestas.
Todo lo contrario.
Gran parte de lo que sé nació de equivocarme.
De perder.
De comenzar nuevamente.
De estudiar.
De analizar.
Y de aprender a tomar mejores decisiones.
Por eso, cuando comparto información sobre inversiones y mercados, mi intención no es vender la idea de riqueza rápida.
Mi intención es ayudar a las personas a comprender mejor cómo funciona el dinero y cómo pueden empezar a construir patrimonio de manera responsable y con una visión de largo plazo.
Esta historia todavía continúa
La historia de Felipe Zarza no termina aquí.
Tampoco termina en una casa frente al mar.
Ni en una cartera de inversiones.
Ni en vivir de dividendos y resultados del mercado.
Esto es solamente una nueva etapa.
Ahora quiero convertir todo lo aprendido en conocimiento que pueda ayudar a otras personas.
Quiero compartir mis aprendizajes.
Mis análisis.
Mis errores.
Mis experiencias.
Y todo lo que sigo aprendiendo.
Porque sé que existe alguien allá afuera que quizás hoy está viviendo exactamente lo que yo viví hace años.
Alguien que está endeudado.
Alguien que siente que no tiene oportunidades.
Alguien que cree que nunca podrá invertir.
Alguien que piensa que construir patrimonio es solamente para personas ricas.
Y quiero que esa persona lea mi historia y entienda algo:
yo tampoco empecé con todo resuelto.
Empecé desde abajo.
Y fui construyendo.
Bienvenido a Crear Patrimonio
Crear Patrimonio representa una idea simple:
aprender a construir, proteger y hacer crecer nuestro patrimonio a largo plazo.
No prometo dinero fácil.
No prometo éxito garantizado.
No prometo que invertir sea sencillo.
Pero sí quiero compartir una filosofía que cambió mi propia vida:
aprender, ahorrar, invertir, gestionar el riesgo, tener paciencia y dejar que el tiempo trabaje a nuestro favor.
Porque si algo me enseñó mi propia historia es que no siempre podemos elegir el lugar desde donde comenzamos.
Pero sí podemos trabajar para cambiar hacia dónde vamos.
Soy Felipe Zarza.
Y esta es la historia detrás de Crear Patrimonio.
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